Por: Mtra. Flor Bosco, maestra del Taller de Yoga
El yoga es más que una moda de quienes buscan el estilo de vida wellness, es una práctica de origen indio con más de 3 mil años de antigüedad. Tiene sólidas bases filosóficas y religiosas; abarca todas las dimensiones del ser humano: espiritual, psicológica y física. Se divide en corrientes y escuelas que priorizan la práctica de la meditación, la respiración o las posturas. La búsqueda personal de quienes la practican, les lleva a elegir una rama para explorar, ya sea las capacidades físicas, los enigmas de la mente o los misterios del espíritu. Yoga significa unión de mente y cuerpo y yugo (disciplina).
Hatha yoga (ha: sol tha: luna), yoga solar y lunar que enuncia la doble naturaleza del ser, la dualidad en la que vivimos; es la rama que se enfoca en el cuerpo, pero cada dimensión del ser humano influye en las demás, de tal manera que el cuidado físico nos dará salud mental y la salud mental nos permitirá cuestionarnos sobre lo trascendente, si se comienza por la búsqueda espiritual, también se recorre el camino a la inversa.
La respiración es el fundamento en el yoga, es la vía que expande la conciencia, existen infinidad de técnicas respiratorias que llevan a estados superiores de percepción. Si una persona se enfoca en tener mejor elasticidad, no sólo tendrá ese beneficio; podrá percibir, además, la amplitud de mirada hacia otros aspectos de su vida. Con la práctica del yoga, la alimentación, los hábitos, la conducta, deben ser modificadas para mejorar todos los aspectos del ser humano. La ortodoxia exige que el alumno deje los malos hábitos, abrace una forma de vida ascética y los valores éticos contenidos en los libros sapienciales de la India.

En Occidente se ha adoptado la disciplina de manera laxa en algunas escuelas; actualmente se practica también sólo como una actividad psicofísica más cercana a las actividades físicas. Esto no quiere decir que se haya diluido el bagaje cultural y el gran conocimiento que sostiene al yoga, pero las escuelas se han dividido en ortodoxas y heterodoxas; estas últimas han modificado y adaptado los sistemas de enseñanza para practicantes que buscan mejoramiento físico y que, aun prescindiendo de mantras, mudras, hábitos y creencias, se ven altamente beneficiados por las posturas y técnicas de respiración.
Hoy en día el yoga es un hábito en la vida de gran parte de la población mundial, los practicantes aumentan porque incluso los profesionales de la salud la recomiendan por los beneficios comprobados: mejora la postura, el sueño, la concentración, calma el sistema nervioso; asimismo, desarrolla la empatía, aumenta la capacidad pulmonar, ayuda a la densidad ósea, tonifica los músculos, reduce trastornos gástricos, entre otras ventajas.
Finalmente, el mejor argumento es practicar y quedarse en la escuela que cubra las expectativas particulares. La profundización en el conocimiento del yoga depende de cada persona. Hay un universo a explorar, podemos adquirir un buen hábito o encontrar el sentido de la vida con esta rama del conocimiento que es ahora un legado universal.

*Si deseas comenzar a practicar esta disciplina, en la Universidad La Salle Bajío Campus Campestre se imparte este taller. Puedes solicitar informes a:
Talleres Culturales
(477) 710 85 00, ext. 3062
agonzalezp@lasallebajio.edu.mx











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